Agresión voluntaria es cuando alguien sabe perfectamente que te va a dañar con lo que está haciendo, suponiendo que estás con alguien y en ti confía una persona que se pone en pareja contigo, y esa persona te dice.... “A mí me costó mucho volver a confiar y volver a estar en pareja porque me traicionaron mucho, me hirieron, y yo no me podría recuperar si tú me hicieras daño, ya que es casi la última oportunidad que me estoy dando de volver a confiar”, entonces, tu a esa persona no la puedes traicionar porque le destruyes la vida ya que no es una traición común que puedas decir "mira, me pasó y me equivoqué", pues esa persona es alguien que te está diciendo "estoy roto con este tema, por favor con este tema no" y tú fuiste incapaz de respetar ese límite donde sabes que el otro se quiebra, eso no merece un perdón, porque sabes el daño que causaste.
Es una reflexión que cala hondo porque toca la fibra más
sensible de las relaciones humanas: La Confianza entregada como un Acto de Fe
Ciega.
Gabriel Rolón, con su característica agudeza psicoanalítica,
no está hablando aquí de una simple infidelidad o un error cotidiano, sino que
está describiendo un acto de Crueldad Psicológica.
Ahora para desarrollar esta idea con la profundidad que
merece, debemos diseccionar la situación en cuatro dimensiones fundamentales:
- La entrega del "Manual de Instrucciones".
- La Alevosía Emocional.
- La Destrucción de la Psiquis.
- La Imposibilidad del Perdón.
1. La Entrega del "Manual de Instrucciones" (La
Vulnerabilidad Extrema)
Cuando la persona herida dice: "Estoy roto con este
tema, por favor con este tema no", no está simplemente poniendo un
límite; está entregando el Mapa de su Propia Destrucción.
- El
Acto de Fe: Al confesar su fragilidad, la víctima le está dando al
otro un arma cargada, confiando plenamente en que nunca apretará el
gatillo, siendo este un acto de desnudez emocional absoluta.
- La
Advertencia Existencial: La frase "Es casi la última
oportunidad que me estoy dando" eleva la apuesta porque ya no
se trata de la relación, se trata de la capacidad futura de esa persona
para volver a amar donde el agresor recibe la responsabilidad no solo
de ser pareja, sino de ser el custodio de la última reserva de esperanza
del otro.
2. De "Error" a "Agresión Voluntaria"
(La Alevosía)
Aquí radica la diferencia fundamental que señala Rolón, ya
que en derecho y en psicología hay una diferencia abismal entre la culpa
(hacer daño sin intención, por negligencia o torpeza) y el dolo (hacer
daño sabiendo y queriendo el resultado).
- El
Conocimiento Previo: El agresor no actuó a ciegas, porque tenía la
información exacta y sabía que esa acción específica (la traición) no
causaría un simple dolor, sino una terrible devastación.
- La
Elección Consciente: Al tener la información y hacerlo de todos modos,
la acción se convierte en una Agresión Voluntaria. El mensaje
implícito que envía el agresor es: "Sé que esto te destruye, sé
que rogaste que no lo hiciera, y aun así, mi deseo momentáneo o mi egoísmo
son más importantes que tu integridad mental".
- La
Cosificación: Para hacer esto, el agresor debe deshumanizar a su
pareja y no verlo como un ser sufriente, sino como un objeto o un
escenario secundario en su propia vida.
3. La Confirmación de la Profecía (El Daño Irreparable)
¿Por qué dice Rolón que "le destruyes la vida"?
Porque el daño no es solo el hecho en sí, sino lo que confirma en la mente de
la víctima.
- Ratificación
del Trauma: La persona venía con la creencia de "todos me
lastiman" y al traicionarla justo donde pidió piedad, el agresor valida
esa creencia y convierte el miedo en certeza.
- Indefensión
Aprendida: La víctima aprende que no importa cuánto se proteja, cuánto
avise o cuánto suplique, el dolor es inevitable generando un estado de
desesperanza profunda donde la persona siente que no tiene control sobre
su destino emocional.
- Quiebre
de la propia percepción: La víctima no solo pierde la confianza en el
otro, pierde la confianza en su propio juicio ("¿Cómo pude ser tan
ciego?").
4. ¿Por qué no merece perdón?
Esta es la parte más dura, pero la más lógica desde el punto
de vista de la salud mental.
- El
Perdón requiere Arrepentimiento Real: El arrepentimiento genuino
implica empatía ("siento tu dolor"), pero si la persona sabía de
antemano que te mataría en vida y lo hizo igual, demostró una falta de
empatía estructural por lo que no se puede perdonar un
"error" cuando fue una decisión calculada.
- Mecanismo
de Defensa: No perdonar, en este contexto, no es un acto de rencor, es
un acto de supervivencia ya que perdonar una agresión voluntaria de
este calibre sería decirle al agresor (y a uno mismo) que ese nivel de
crueldad es aceptable.
- El
Límite Final: Hay umbrales que, una vez cruzados, no tienen retorno ya
que al cruzar el límite de la súplica explícita de la víctima ("por
favor, aquí no") es la ruptura definitiva del contrato humano de
cuidado mutuo.
En Resumen
La reflexión de Rolón nos invita a ver que hay traiciones
que no son accidentes del camino, sino homicidios emocionales. Quien
conoce tu herida más profunda y decide meter el dedo en ella, no se equivocó;
eligió lastimarte. Y ante esa elección, la única respuesta sana es la distancia
y la protección de uno mismo, porque la confianza, una vez asesinada con
premeditación, no resucita.
El Abuso Emocional Intermitente y Constante.
Es una conexión fundamental y muy dolorosa porque lo que
describe Gabriel Rolón (La agresión voluntaria sobre una herida
confesada) no suele ocurrir en el vacío; a menudo es la "pieza
maestra" o el punto culminante dentro de un sistema de Abuso Emocional Intermitente
y Constante.
Aquí te explico cómo se entrelazan estos conceptos para
crear una trampa psicológica casi perfecta:
1. La Recolección de Información (La Fase de "Luna
de Miel")
El Abuso Intermitente funciona mediante el refuerzo positivo
y negativo (te doy amor, te lo quito).
- El
momento de la Confesión: Para que tú le digas a alguien: "Estoy
roto con este tema, por favor aquí no", esa persona primero tuvo
que hacerte sentir seguro y probablemente ocurrió en una fase
"buena" del ciclo intermitente conocido como (“Love Bombing”).
- La
Trampa: En el abuso emocional, cuando te abres y muestras tu
vulnerabilidad, el abusador no lo recibe como un regalo de confianza, sino
como munición, ya que esta persona está recolectando datos anotando
mentalmente dónde está tu "botón de autodestrucción" para usarlo
más tarde a total voluntad.
2. La Agresión Voluntaria como Herramienta de Control
Aquí es donde la reflexión de Rolón se cruza con la Crueldad
del Abuso Constante:
- Demostración
de Poder: Al atacar exactamente donde le pediste que no lo hiciera, el
abusador está enviando un mensaje de dominación total diciendo: "Tus
límites no importan, tus miedos no me detienen, y yo tengo el control
sobre tu dolor más profundo".
- La
Indefensión: Si la persona te ataca en tu punto más débil (agresión
voluntaria), te deja emocionalmente inválido porque entiende que una
persona destruida es más fácil de manipular y si te rompen la autoestima
recordándote tu trauma pasado, es menos probable que tengas la fuerza para
irte.
3. El ciclo del Refuerzo Intermitente tras la Agresión
Lo más perverso es lo que suele ocurrir después de
esa agresión voluntaria descrita por Rolón:
- La
Validación del Trauma: Después de destruirte con esa traición
específica, el abusador puede volver a ser "amable" o pedir
perdón (aunque sea falso).
- La
Confusión: Como la víctima está "rota" (tal como advirtió
que estaría), entra en estado de shock y si el abusador le ofrece una
migaja de cariño después del golpe, la víctima se aferra a eso
desesperadamente.
- El
Vínculo Traumático: Aquí se consolida el trauma porque la víctima
piensa: "Ella es quien me causó este dolor mortal, pero es la
única persona que puede consolarme ahora". El abusador se
convierte en la enfermedad y en la medicina al mismo tiempo.
4. La Constante Invalidación (Gaslighting)
El Abuso Emocional Constante prepara el terreno para que la
agresión voluntaria sea efectiva y, a veces, aceptada:
- Normalización
del Dolor: Si has estado sufriendo abuso constante (críticas,
desprecios, silencios), tu umbral de tolerancia al dolor es altísimo.
- Culpar
a la Víctima: Cuando ocurre la gran traición (la agresión voluntaria),
el abusador suele usar la manipulación para decir: "Tú me
obligaste a hacerlo", "Si no fueras tan inseguro/a con
ese tema, no habría pasado". Le da la vuelta a tu advertencia: en
lugar de respetar tu límite, lo usa para justificar su ataque, alegando
que tu "trauma" es una carga para la relación.
En conclusión:
La agresión voluntaria es el acto nuclear donde el abuso
intermitente es el mecanismo que te mantuvo ahí para recibir el golpe y el
que te confunde para que no te vayas después de recibirlo.
Cuando alguien rompe ese pacto sagrado de "con este
tema no", no es un desliz, si no que es la prueba definitiva de que
estás ante una persona que instrumentaliza tu dolor, y en un contexto de
abuso, esa traición no es el final de la relación (como debería ser), sino una
táctica para quebrarte definitivamente y asegurar que ya no tengas fuerzas para
huir.
Es vital entender esto: Quien te quiere sanar no memoriza dónde tienes las heridas para clavar el dedo cuando se enoja.

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